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BOLETIN DEL NIÑO OSCILACION DEL SUR (ENOS)
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N°3
24 de Agosto, 2007
INTENSAS LLUVIAS LOS PROXIMOS MESES DEBIDO A
LA NIÑA
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RESUMEN
El pronóstico climático
estacional en nuestro país está determinado en gran medida por los cambios en
las temperaturas del mar tanto del océano Pacífico como del Atlántico. El
análisis de la temperatura superficial del mar (TSM) en el Pacífico
ecuatorial, particularmente en la región más oriental y aledaña a Suramérica,
indicó que en julio continuó la intensificación del fenómeno de La Niña. Con respecto al
Atlántico, si bien este año las temperaturas están menos calientes que las
del 2005 y 2006, el Mar Caribe muestra un mayor calentamiento. Para el IMN
dicha configuración térmica entre ambos océanos (fenómeno de La Niña en el Pacífico oriental y el calentamiento
en el mar Caribe) ha sido la causa no solo del primer huracán categoría 5
(Dean) de la presente temporada, sino también de las condiciones lluviosas en
la primera etapa de lluvias de la Vertiente Pacífico
del país (de 5% a 25% más que el promedio) y del déficit en la provincia de
Limón (30% menos que lo normal).
En el pasado, bajo la
influencia de La Niña,
las lluvias de agosto a noviembre –que normalmente es la etapa más lluviosa
del año- fueron más intensas que lo normal en la Vertiente del Pacífico
y deficitarias en la
Vertiente del Caribe y la Zona Norte. La
ocurrencia de temporales del Pacífico en esta época, así como una temporada
de huracanes en el Atlántico más intensa de lo normal, son otras
características del clima asociadas con el fenómeno de La Niña. El
calentamiento en el mar Caribe es un predictor que está asociado con
condiciones más lluviosas en la costa del Pacífico.
Existe una alta confianza,
de acuerdo con los modelos de predicción, que La Niña o enfriamiento
del mar en la parte oriental del Pacífico ecuatorial continuará y se
intensificará en los próximos meses, y hay una moderada probabilidad de que
se extienda al resto del Pacífico. En cuanto al Caribe, el actual
calentamiento es un proceso irreversible que persistirá el resto del año.
Por lo tanto, el estado
actual y futuro de las temperaturas en ambos océanos favorece una intensa y
constante actividad lluviosa en la Vertiente del Pacífico y el Valle Central, por
el contrario en la
Vertiente del Caribe el escenario más probable es que
llueva menos que Lo normal, particularmente en el centro y sur de esta
región. En la Zona Norte
la proyección es que sea una temporada sin grandes excesos ni déficit.
DIAGNOSTICO
La figura 1,
correspondiente a los cambios o anomalías (diferencia entre el valor actual y
el promedio histórico) de temperatura de la superficie del mar de junio y
julio, muestra que las regiones R1.2 y R3 son las que mejor han reflejado la
evolución del actual evento de La Niña, nótese el incremento en la intensidad y
cobertura de las aguas frías ocurrido en julio. El desplazamiento de las
aguas más frías llegó incluso a la región R3.4, donde se produjo la mayor
disminución desde marzo del año pasado. En el caso particular del Pacífico de
Costa Rica, las anomalías se mantuvieron ligeramente negativas por tercer mes
consecutivo, por ejemplo en julio la disminución fue de hasta 0.5° C con
respecto al promedio.
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Figura 1. Anomalías de
temperatura de la superficie del mar en el océano Pacífico tropical durante
junio y julio del 2007. Los rectángulos denotan las regiones de control del
ENOS: R1.2, R3, R3.4 y R4. Climatología 1985-2006. Fuente: AOML/NOAA.
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La figura 2 muestra la
variación mensual de tres indicadores del ENOS: dos de temperatura oceánica
en las regiones R1.2 y R3 (N1.2 y N3) y uno de presión atmosférica media en
toda la cuenca del océano Pacífico (IOS: Índice de Oscilación del Sur).
Nótese que en general se ha mantenido el patrón de los últimos 5 meses, es
decir, los índices de temperatura N1.2 y N3 con valores negativos
(enfriamiento) y el índice IOS positivo. Estas y otras variables
oceánicas/atmosféricas (temperaturas bajo el mar y vientos superficiales)
señalan que el fenómeno de La
Niña sigue bien establecido en esas regiones.
En el océano Atlántico
tropical, el calentamiento de este año ha sido menor al de los últimos 2
años, actualmente las temperaturas están ligeramente más frescas, pero dentro
del rango de variación normal; la situación es muy distinta en el mar Caribe,
ya que presenta un calentamiento significativos. Nótese en la figura 1 que
los aumentos de temperatura en el Caribe occidental oscilaron entre 0.5°C y 1°C. La figura 2 muestra
la variación mensual del indicador de temperatura del mar Caribe (CAR), se
observa que efectivamente éste ha permanecido positivo (más caliente que lo
normal) desde por lo menos el 2006 y según las proyecciones y tendencias, no
se esperan cambios en este patrón a corto o mediano plazo.
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Figura 2. Variación
temporal de tres índices del ENOS: temperatura del mar (N1.2 y N3) y
Oscilación del Sur (IOS). Se incluye el índice de temperatura de la
superficie del mar Caribe (CAR). Fuente: CPC-CDC/NOAA.
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Los datos de precipitación
muestran que esta distribución térmica bipolar entre el Pacífico y el mar
Caribe siempre ha sido muy favorable para ocasionar una temporada lluviosa
intensa en la Vertiente
del Pacífico, igualmente favorece una mayor cantidad e intensidad de ciclones
en el océano Atlántico y mar Caribe, algunos de los cuales nos afectan
indirectamente con temporales en la costa del Pacífico, tal fue el caso
reciente del huracán Dean, que se convirtió en el primer huracán intenso de
la presente temporada.
En Costa Rica el impacto
climático debido al actual fenómeno de La Niña del Pacífico oriental, así como el
calentamiento en el mar Caribe, se ha manifestado en dos patrones bien
definidos (figura 3), el primero es un aumento de las precipitaciones en toda
la Vertiente
del Pacífico, por ejemplo en Guanacaste el incremento hasta julio fue en
promedio de 25%, de 15% en el Pacífico Central, de 5% en el Pacífico Sur y
18% en el Valle Central; mientras que en la Zona Norte el
acumulado a la fecha presenta una desviación positiva del 5%. El segundo
patrón es el de déficit en la región del Caribe, que oscila entre el 10% (al
norte) y el 30% (al sur). Cabe señalar que en la primera quincena de julio se
produjo un fuerte temporal del Caribe, que afectó principalmente al sector
norte de Limón, por esta razón el déficit acumulado de esta zona es menor que
el del resto de la
región. No obstante, en la segunda quincena retornó el
patrón seco que viene caracterizando a toda la región desde inicios del año.
Todos los elementos
anteriores confirman, según el criterio del IMN, que efectivamente La Niña sigue consolidándose.
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Figura 3. Escenarios
climáticos y porcentajes de lluvia del 2007 (enero a julio). Fuente: GD-IMN.
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PRONOSTICO CLIMATICO
Respecto a La Niña, según los
modelos de predicción, la confianza es alta de que persistirá al menos en el Pacífico
oriental hasta principios del 2008 (figura 4) con la máxima intensidad entre
setiembre y noviembre. Hasta el momento La Niña no se ha desarrollado en el Pacífico
central, sin embargo hay un 60% de probabilidad de que así sea en los
próximos 3 meses, esto lo convertiría en un evento de mayor escala con
teleconexiones no solo en costa Rica sino en todo el mundo.
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Figura 4. Proyecciones de los modelos numéricos
(POAMA de Australia y GFS de Estados Unidos) del índice de temperatura en la región R3 (ver
figura 1 para ubicación). Ambos modelos presentan la máxima intensidad de las
anomalías en los próximos meses y un debilitamiento en el primer trimestre
del 2008.
Las proyecciones climáticas
para Costa Rica se realizaron bajo la premisa de que en los próximos 6 meses
se presentaría un evento débil o moderado de La Niña en el Pacífico
oriental y un calentamiento anormal en el mar Caribe. Se utilizaron 3 métodos
de predicción: los resultados de los modelos de predicción climática, las
investigaciones sobre variabilidad climática y el Sistema de Selección de
Años Análogos (SSAA). En la actualización de agosto, el SSAA identificó a los
siguientes como los años análogos al 2007: 1954, 1961, 1970, 1973, y 1995.
Considerando las condiciones climáticas de los años análogos y las
predicciones de modelos dinámicos, se pronostica (ver figura 4) que durante
la segunda etapa de la estación lluviosa del 2007 las precipitaciones serán
más intensas que lo normal en la
Vertiente del Pacífico y el Valle Central, en gran parte
debido a los temporales asociados a los efectos indirectos de los ciclones
tropicales. A nivel anual los porcentajes estimados en estas regiones
oscilarían entre el 10% y el 30% más que el promedio. En la Zona Norte se
pronostican cantidades normales, con un leve faltante del 5%, mientras que en
la región del Caribe continuará el déficit, estimado en un 15% anual.
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Figura 5. Pronóstico
climático 2007. Porcentajes anuales de precipitación (respecto al promedio)
en las diferentes regiones del país. Fuente: GD-IMN.
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Respecto a la temporada de
ciclones tropicales para este año, los antecedentes demuestran que bajo los
efectos de La Niña,
la ocurrencia de estos fenómenos aumenta en un 50-100% en comparación con un
año normal u otro bajo efectos de El Niño. El consenso general de las
predicciones es que este año la temporada de huracanes será más intensa que
lo normal y mayor a la observada en el 2006, en la cual hubo un fenómeno de
El Niño y se registraron 9 ciclones (tormentas y huracanes), ninguno de los
cuales afectó al país. Los pronósticos internacionales para la presente
temporada son de 10 a
16 ciclones (el promedio histórico es 10), de los cuales entre 7 y 9 se
convertirán en huracanes. En los años análogos identificados por el IMN, el
promedio por temporada fue de 14 ciclones, de los cuales 8 se convirtieron en
huracanes, además, se registraron entre 2 y 5 ciclones en la cuenca del mar
Caribe, uno o tres de ellos fueron intensos y ocasionaron impactos
significativos en el país, específicamente fuertes temporales e inundaciones
en la Vertiente
del Pacífico, por ejemplo Hazel (Categoría 4 en octubre de 1954), Carla y
Hattie (ambos de categoría 5, en setiembre y octubre de 1961). Según esto,
existe una alta probabilidad de que al menos 2 temporales de moderada o
fuerte intensidad afecten al Pacífico como consecuencia de sendos huracanes
intensos en el mar Caribe. Hasta el momento en la presente temporada se han
formado 5 ciclones (4 tormentas y un huracán). En agosto se registrarían 3
ciclones (1 tormenta y 2 huracanes, 1 intenso), en setiembre 5 eventos (1
tormenta y 4 huracanes, 2 intensos) y en octubre-noviembre 5 ciclones más (3
tormentas y 2 huracanes, 1 intenso).
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|
Por Luis
Alvarado
Gestión de Desarrollo
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