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BOLETIN DEL ENOS
N° 6
27 de noviembre, 2007
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LA NIÑA SEGUIRÁ CAUSANDO ANOMALIAS CLIMATICAS EN EL PAÍS
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RESUMEN
Octubre fue un mes
climáticamente excepcional, en particular por el fuerte temporal que afectó a
todo el Pacífico y el Valle Central. Debido a lo prolongado del fenómeno (7
al 21 de octubre), a la gran extensión de las inundaciones, a las pérdidas
económicas millonarias y a la muerte de al menos 18 personas, este temporal
se convirtió en el mayor desastre hidrometeorológico del 2007 y el mayor en
la última década en la
Vertiente del Pacífico.
Esta anómala situación fue
consecuencia del dipolo térmico transoceánico entre el Pacífico y el Caribe,
es decir, la combinación de la intensificación del fenómeno de La Niña ‑cuyos índices oceánicos y
atmosféricos alcanzaron en octubre los valores más altos desde que comenzó el
fenómeno en mayo- y el calentamiento anormal en el mar Caribe y el océano Atlántico.
En cuanto a ciclones
tropicales en el océano Atlántico, ya se superó el número de una temporada
normal: hasta el momento se han formado 14 ciclones (9 tormentas y 5
huracanes), dos de ellos, los huracanes Dean y Felix, ambos de categoría 5
que se formaron en el mar Caribe, lo cual también es un récord histórico.
De acuerdo con las
observaciones el fenómeno La Niña se encuentra en la etapa de madurez
(máxima intensidad), condición que se extenderá hasta enero del 2008.
Posteriormente, empezaría a debilitarse hasta, probablemente, desaparecer a
mediados del 2008.
Debido a la persistencia del
dipolo térmico transoceánico habrá una alteración en la finalización de la
temporada de lluvias de la
Vertiente del Pacífico y el Valle Central. En general, se
prolongará una a dos semanas con respecto a lo normal, además, no se
descartan precipitaciones anómalas en los meses secos. Contrario a lo
sucedido en los últimos 10 meses, en las llanuras de la Zona Norte y la
región del Caribe las precipitaciones aumentarán entre noviembre y marzo,
particularmente en el trimestre noviembre-enero.
DIAGNOSTICO
La
figura 1, correspondiente a la variación espacial de los cambios o anomalías
de temperatura de la superficie del mar del mes de octubre, muestra cómo La Niña se ha intensificado y extendido
gradualmente hacia el oeste. Nótese también el aumento de hasta 1.5°C frente a la
costa Caribe de Costa Rica y Nicaragua. Esta configuración tan particular y
contrastante -de un extenso e intenso enfriamiento en el Pacífico y un
calentamiento en el Caribe- que denominamos el “dipolo térmico transoceánico
(DTT)”, es el responsable de la fuerte variabilidad climática que ha afectado
al país durante el 2007. La configuración espacial y la magnitud del
gradiente de este dipolo es similar al establecido en el 2005.
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Figura 1. Variación espacial
de las anomalías de temperatura de la superficie del mar en el océano
Pacífico tropical y el mar Caribe durante octubre de 2007. Se indica la
posición del dipolo térmico Pacífico-Caribe. Fuente: CPC/NOAA.
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La figura 2 muestra la
variación temporal de tres indicadores del ENOS: dos de temperatura oceánica
(N3 y N3.4) y uno de presión atmosférica media en toda la cuenca del océano
Pacífico (IOS). Todos estos indicadores están en fase y son los típicos de ¨La Niña¨. Además, notar que los valores de octubre
han sido, hasta el momento, los más altos desde que empezó el fenómeno. La
gran extensión longitudinal y la amplitud del enfriamiento son una clara
manifestación de que ¨La Niña¨ ha entrado en la etapa madura o de máxima
intensidad.
Con respecto a las
temperaturas del Atlántico, a diferencia de los últimos dos años, el calentamiento
en el 2007 ha
sido menos intenso, comportamiento contrario al del Mar Caribe que se ha
mantenido más cálido que lo normal (ver índice CAR en la figura 2). Este
factor fue determinante para que la mayor intensidad de la temporada de
huracanes se concentrara en esta cuenca oceánica.
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Figura 2. Variación temporal
de tres índices del ENOS: temperatura del mar (N3 y N3.4) y Oscilación del
Sur (IOS). Se incluye el índice de temperatura de la superficie del mar
Caribe (CAR). Fuente: CPC-CDC/NOAA.
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En Costa Rica el patrón
climático de este año sufrió fuertes alteraciones debido al dipolo térmico
entre el Pacífico y el Caribe, en particular por las condiciones
excepcionalmente lluviosas durante todo el año en la Vertiente del Pacífico
y el Valle Central. El inicio de de la temporada de lluvias se adelantó una a
dos semanas en varios lugares; luego, entre mayo y julio la frecuencia de
eventos lluviosos extremos a nivel diario aumentó significativamente con
respecto al año pasado, el impacto de estos aguaceros en la población civil y
la infraestructura ha sido mayor porque algunos de ellos estuvieron
acompañados de tornados y granizo. Aunado a lo anterior, en la segunda etapa
de la temporada de lluvias ‑específicamente en octubre- se registró otro evento hidrometeorológico
extremo, pero de mayores dimensiones que los anteriores, se trató de un
temporal asociado a un sistema semipermanente de baja presión en el norte de
Centroamérica. Las intensas lluvias afectaron a toda la Vertiente del Pacífico
y al Valle Central. Lo extraordinario no fueron solo las extensas
inundaciones, sino también que se prolongó por dos semanas causando severos
daños a la infraestructura y la población, en cuenta la muerte de 18
personas. En Guanacaste, las lluvias acumuladas en todo el mes de octubre han
sido las más altas desde 1955. De hecho en la estación meteorológica del
Parque Nacional Santa Rosa, tan solo en octubre llovió más que el promedio
anual. Mientras tanto en la
Vertiente del Caribe el panorama es contrario al Pacífico
ya que han predominado condiciones secas casi todo el año, excepto a partir
de la segunda semana de noviembre, cuando un frente frío llegó al país y
produjo un fuerte temporal en la Zona
Norte, la
Vertiente del Caribe y el Valle Central.
El porcentaje acumulado de
lluvia hasta octubre se muestra en la figura 3, donde también se evidencia el
comportamiento bipolar de las precipitaciones: lluvioso en el Pacífico y seco
en el Caribe. En el Pacífico y el Valle Central el acumulado porcentual varía
del 10% al 50%, con casos aislados de hasta 70%. En la Zona Norte, aunque
hay un déficit del 10% en la llanura, en las cordilleras Central y de
Guanacaste ha llovido más que lo normal con porcentajes que oscilan entre 10%
y 15%. En la región del Caribe, el déficit varía entre el 15% (Caribe Norte)
y 50% (Caribe Sur), los porcentajes aumentan de norte a sur y de la montaña a
la costa.
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Figura 3. Porcentajes de
precipitación acumulada a octubre del 2007. Fuente: GD-IMN.
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En cuanto a la temporada de
ciclones tropicales del Atlántico, se han formado 14 (9 tormentas y 5
huracanes), esto significa que ya se superaron los valores de una temporada
normal (10). En setiembre la actividad ciclónica fue muy intensa, esto por
cuanto hubo 8 ciclones, uno de los cuales fue el huracán Felix de categoría 5
en el mar Caribe. Es la primera vez en una misma temporada que 2 huracanes de
categoría 5 impactan directamente al istmo centroamericano (Dean y Felix).
Ninguno de estos ciclones causó efectos significativos en el país.
PRONOSTICO CLIMATICO
Respecto a La Niña, según los
modelos de predicción, la confianza es alta de que persistirá al menos hasta
abril de 2008 (figura 4), con la máxima intensidad entre noviembre y enero.
La incertidumbre sobre la disipación total del fenómeno es grande, sin
embargo, un ensamble de 22 modelos, sugiere que podría ser a mediados del
2008.
En las proyecciones
climáticas para Costa Rica se utilizaron: (1) los resultados de los modelos
de predicción climática, (2) las conclusiones de las investigaciones sobre
variabilidad climática y (3) el Sistema de Selección de Años Análogos (SSAA).
Todos ellos muestran en conjunto una buena coherencia y consistencia, por lo
que la proyección es confiable.
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Figura 4. Proyecciones de los modelos numéricos
(POAMA de Australia y GFS de Estados Unidos) del índice de temperatura del
mar N3.
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En la actualización de
octubre, el SSAA identificó a los siguientes como los años más parecidos al
2007: 1959, 1962, 1995, 2001 y 2005, particularmente por que en todos esos
años se registró el dipolo térmico entre el Pacífico y el Caribe, sin embargo
el gradiente (la diferencia entre ambos) más alto se han producido con el
actual episodio de La
Niña y la del 2005.
El análisis de los años
análogos, las tendencias climáticas y las predicciones de los modelos
globales indican que en la
Vertiente del Caribe el periodo de noviembre a marzo será
más lluvioso que lo normal. Es muy probable que se registren fuertes
temporales (conocidos también como “llenas”) entre enero y marzo. El
porcentaje de lluvia acumulada estimado entre noviembre del 2007 y marzo del
2008 podría variar entre +20% y +35% respecto al promedio histórico del mismo
periodo.
En la Vertiente del Pacífico
la temporada seca iniciará con un atraso, comenzando por el Pacífico Norte
(en segunda quincena de noviembre), luego el Valle Central (primera quincena
de diciembre), después el Pacífico Central (segunda quincena de diciembre) y
finalmente en el Pacífico Sur (primera quincena de enero). En los años
análogos se registraron algunos días lluviosos en la temporada seca, por lo
tanto para el 2008 no se descarta este escenario. De persistir el dipolo
térmico hasta mediados del 2008, es posible que la próxima temporada lluviosa
de este año se adelante.
En cuanto a temperatura del
aire, La Niña
será un factor que atenuará el calor en las zonas bajas del Pacífico y la Zona Norte, sin embargo, se
sentirá más frío en la
Vertiente del Caribe, las cordilleras y el Valle Central
oriental (San José, Cartago).
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Figura 5. Pronóstico
climático noviembre-2007 a
marzo-2008. Fuente: GD-IMN.
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El pronóstico mensual de
noviembre‑2007 a marzo-2008 (ver tabla 1) muestra que habrían
condiciones normales o lluviosas en el Pacífico Sur y el Valle Central hasta
enero. En la Zona Norte
y la Vertiente
del Caribe habrá un marcado cambio del tiempo a partir de noviembre,
predominarán condiciones más lluviosas que las normales. No se descarta,
según los años análogos, uno o dos eventos lluviosos extremos durante el
periodo pronosticado.
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NOV
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DIC
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ENE
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FEB
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MAR
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2007
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2007
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2008
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2008
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2008
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LL
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ZN
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LL
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N+
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LL
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N+
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N+
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Tabla 1. Proyecciones
climáticas mensuales hasta marzo del 2008. Simbología: N+ son condiciones
normales o lluviosas; N- normales o
secas; LL lluviosas; S seco; celdas en blanco estación seca.
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En cuanto a la temporada de
Frentes Fríos, que normalmente se extienden de noviembre a febrero, los
estudios de variabilidad climática concuerdan en que durante eventos
moderados o fuertes de | |