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BOLETIN DEL ENOS
N°10
18 de abril, 2008
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FENÓMENO “LA NIÑA” SE DEBILITA… NO OBSTANTE SE
PRONOSTICA UNA TEMPORADA MUY LLUVIOSA EN EL PACIFICO
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RESUMEN
Los indicadores atmosféricos y oceánicos
muestran que después de un máximo en febrero, la
Niña muestra una tendencia de debilitamiento, particularmente en
la parte más oriental del océano Pacífico, donde las temperaturas del mar se
calentaron en casi 1°C con respecto a lo
normal. En el mar Caribe y el océano atlántico las temperaturas están dentro
del rango de variación normal. Como consecuencia de todo lo anterior, la
intensidad del dipolo térmico Caribe-Pacífico oriental también disminuyó, sin
embargo no se ha cambiado de signo.
De acuerdo con las actuales tendencias, los
análisis históricos y los modelos de predicción, la
Niña persistirá al menos hasta junio, la incertidumbre es mayor en
el segundo semestre debido a la dispersión mostrada por los modelos y la
tendencia actual. No obstante, no se descarta el escenario de que el fenómeno
vuelva a intensificarse durante el segundo semestre, convirtiéndose así en un
fenómeno multianual. Ninguno de los modelos climáticos o esquemas
estadísticos pronostica un evento de El Niño. En el océano Atlántico
(incluyendo al Caribe), las temperaturas del mar permanecerán dentro del
rango normal en los próximos tres meses, posteriormente se reanudaría el
calentamiento.
La perspectiva climática para el país indica
que el 2008 será un año muy lluvioso en el Valle Central y la Vertiente del Pacífico. Si bien en la Zona Norte y la Vertiente del Caribe el balance anual de
lluvias será ligeramente mayor al promedio, la distribución temporal será muy
irregular, con condiciones más secas en el primer semestre del año. Este año
la temporada de lluvias del Pacífico se establecerá antes de lo normal, se
estima entre el 25 de abril y el 5 de mayo para todo el Pacífico y el Valle
Central, exceptuando al Pacífico Sur, donde la temporada ya empezó.
Guanacaste, el Valle Central y el Pacífico Central recibirán los mayores
porcentajes de lluvia, lo que significa que hay posibilidades de eventos
extremos (intensos aguaceros en 24 horas o fuertes temporales de 3 o más
días) con el potencial de causar emergencias locales o nacionales.
Sobre la temporada de ciclones tropicales en
la cuenca del océano Atlántico, la perspectiva es de una temporada muy
activa, con aproximadamente 15 ciclones (8 huracanes y 7 tormentas), de los
cuales hay posibilidad de 3 dentro del mar Caribe.
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DIAGNOSTICO
La figura 1 y 2, de la variación de los
cambios o anomalías de temperatura de la superficie del mar, muestra cómo se
ha debilitado el enfriamiento asociado a La Niña en todas las regiones de vigilancia, no
obstante, en el Pacífico central y occidental (región N4 y N3.4) la Niña no ha desaparecido totalmente, las máximas
anomalías negativas (mayor enfriamiento) fueron de -2.0°C en la línea internacional de cambio
de fecha; por el contrario, desde enero se viene desarrollando un
calentamiento en la zona N1.2 y que también ha incidido en la región N3, las
anomalías en estas zonas fueron de +2.0°C y -0.58°C, respectivamente. Estos y
otros elementos demuestran que efectivamente La Niña se encuentra en una etapa de
debilitamiento.
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Figura 1.
Variación espacial de las anomalías de temperatura de la superficie del mar
en el océano Pacífico tropical y el mar Caribe en febrero (arriba) y marzo. Fuente: CPC/NOAA.
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Figura 2. Variación temporal de tres índices del ENOS:
temperatura del mar (N1.2 y N3.4) y Oscilación del Sur (IOS). Se incluye el
índice de temperatura del mar Caribe (CAR). Fuente: CPC-CDC/NOAA.
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De acuerdo con el Indice Acoplado del ENOS
(CEI por sus siglas en inglés), el presente evento de La Niña está considerado como el más intenso desde
1940 (Figura 3), la máxima intensidad se alcanzó en febrero del 2008 con una
magnitud de 2.0. Una particularidad que han tenido los eventos intensos es
que el 90% de ellos persistieron por más de un año, como por ejemplo el de
1954-1956, 1973-1976.
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Figura 3. Serie
de tiempo del Indice Acoplado del ENOS. El episodio del 2007-2008 es el más
intenso desde 1940. Fuente de los datos: Gergis & Fowler (2005).
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En el océano Atlántico, las temperaturas del
mar de la franja tropical norte muestran un leve enfriamiento desde finales de
enero, comportamiento que es contrario al manifestado en los últimos 3 años
en que ha dominado el calentamiento. Por su parte en el mar Caribe la
tendencia es similar al Atlántico, sin embargo aun no se han registrado
condiciones frías (ver figura 1 y el índice CAR de la figura 2), predominan
temperaturas ligeramente cálidas pero dentro de lo normal. Como consecuencia
de todo lo anterior, la intensidad del “dipolo térmico Pacífico-Caribe” ‑medida
por el gradiente de temperatura entre ambas regiones (índice N3-CAR)-
disminuyó en un 75% con respecto al valor máximo del 2007. Sin embargo a
pesar del cambio de intensidad, no hubo variación en el signo, el cual se
mantuvo negativo.
En Costa Rica el patrón climático desde que
empezó el año ha sido muy anómalo. Tal como se aprecia en la figura 4, las
condiciones han estado secas en toda la Zona Norte y la Vertiente del Caribe. Esta situación es
ocasionada por la influencia que ejercen la Niña y el dipolo térmico, los cuales bajo las
mismas circunstancias actuales ocasionaron meses secos en esas regiones
durante el 2007. En la cuenca del Arenal (región montañosa de la Zona Norte), donde se localiza la represa
hidroeléctrica más grande del país, enero fue lluvioso, sin embargo febrero y
marzo estuvieron secos. Por el contrario, en el Pacífico y el Valle Central,
las condiciones en promedio estuvieron más lluviosas que lo normal (figura
4). El caso más anómalo se presentó en el Pacífico Sur, donde la estación
lluviosa se adelantó y comenzó entre el 15 y 20 de febrero.
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Figura 4.
Balance general de lluvias a marzo del 2008. PN=Pacífico Norte, PC= Pacífico
Central; PS= Pacífico Sur; VC= Valle Central; ZN= Zona Norte; RC= Región
Caribe.
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En general las temperaturas han sido más
bajas que las normales debido al efecto atenuador del fenómeno de la Niña.
PRONOSTICO CLIMATICO
Respecto a la evolución de la Niña durante el 2008:
1.
Un enjambre de 22 modelos (dinámicos y estadísticos) sugiere
que el fenómeno finalizará en julio. Para el segundo semestre la dispersión de
los modelos es mayor, en promedio la condición es de normalidad. (figura 5).
2.
Análisis estadísticos y de registros históricos indican que es
muy probable (60%) que la Niña persista todo el
año, y que lo menos probable (10%) es que se desarrolle un fenómeno de El
Niño.
Por lo tanto, los dos esquemas concuerdan en
que la Niña persistirá al menos
hasta julio, y que la aparición de el Niño es poco probable.
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Figura 5. Proyecciones de los modelos numéricos y
estadísticos del índice de temperatura del mar N3.4
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Sobre la posibilidad de que la Niña se reintensifiqué luego del periodo de
normalidad que está previsto a corto plazo, los antecedentes históricos
demuestran que la actual tendencia de calentamiento podría ser temporal (3
meses) y que el enfriamiento puede retornar a esas zonas, tal como sucedió en
los eventos de 1968, 1974, 1996, 1989 y 1999. Otro factor a favor de que la Niña retorne es el estado
de la Oscilación
Decadal del Pacífico (PDO, por sus siglas en inglés); todo
indica que la configuración actual de las anomalías de temperatura en todo el
océano Pacífico es congruente con la fase negativa de la
PDO, lo cual favorece la reintensificación y continuidad del
fenómeno de La Niña. Por lo tanto, pese a la
actual tendencia de calentamiento, no se descarta que La Niña pueda reintensificarse nuevamente a partir
de agosto (figura 6), convirtiéndose en un evento multianual.
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Figura 6.
Variación del índice N3 en los años análogos al 2008. La línea cortada
representa el pronóstico, y la gris continua la incertidumbre
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Respecto al Atlántico tropical y el mar
Caribe, los pocos modelos que existen indican que el 2008 tendería a ser un
año normal o con temperaturas ligeramente frías, contrario al patrón de los
últimos años. Sin embargo debido a la tendencia de los últimos 12 años, en
particular por el calentamiento global y el asociado a la Oscilación Multidecadal del Atlántico (AMO,
por sus siglas en inglés) y a la época en que se registró el cambio (invierno
boreal), se cree que dicho comportamiento también podría ser temporal (3-6
meses) y que el calentamiento regresaría posteriormente, esto mismo sucedió
en años anteriores como por ejemplo en 1999. Lo anterior implicaría que el
signo del dipolo térmico entre el Caribe y el Pacífico se mantendría negativo
todo el año, que la magnitud estará baja en el primer semestre, pero
aumentaría el resto del año.
En cuanto a las proyecciones climáticas para
Costa Rica se realizaron con base en: (1) el Sistema de Selección de Años
Análogos (SSAA) y (2) la tendencia climática de los últimos 12 años. Todos
ellos muestran en conjunto una buena coherencia y consistencia, por lo que la
proyección es confiable.
El SSAA identificó a 1950, 1955, 1962, 1996
y 1999 como los años más similares al 2008. Este resultado se obtuvo no sólo
aplicando la técnica SSAA sino también tomando en consideración (1) la
similitud en intensidad y evolución espacio-temporal con el actual episodio
de la Niña y el dipolo térmico,
(2) además se asumió una fase positiva de la
AMO en el Atlántico, (3) una fase negativa de la
PDO en el Pacífico y, (4) temperaturas dentro del rango normal en
el mar Caribe durante el primer semestre del 2008 y un calentamiento en el
segundo semestre.
La proyección climática del 2008, se muestra
en la tabla 1 y la figura 7. Del lado del Pacífico y el Valle Central la
condición será de una temporada lluviosa o muy lluviosa, los aumentos
porcentuales variarán desde el 15% en el Pacífico Sur hasta el 30% en el
Pacífico Norte (ver tabla 1). En la Zona Norte y la Vertiente del Caribe la primera aproximación es
de un incremento medio del 5%, equivalente a 150-200
mm más que el promedio anual (ver tabla 1), es decir una
temporada dentro del rango normal; no obstante, una temporada normal no es
garantía de una distribución temporal normal. Todo indica que estas regiones
tendrán una variación mensual muy dispareja, con más meses secos que
lluviosos, pero el aporte de los pocos meses lluviosos será tal que superaría
el déficit de los meses secos. Según el análisis de los años análogos, el
primer semestre del año estaría dominado por meses secos o menos lluviosos
que lo normal, mientras que los pocos meses lluviosos se producirían en el
segundo semestre.
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Región
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Lluvia 2008 (mm)
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Pacífico Norte
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2700
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Pacífico Central
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4500
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Pacífico Sur
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4200
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Valle Central
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2800
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Región Caribe
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3500
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Zona Norte
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3900
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Tabla 1. Proyección de lluvia (mm) para el 2008 en las regiones
climáticas del país.
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Figura 7.
Pronóstico climático 2008. Fuente: GD-IMN. El primer valor se refiere a la
estimación del incremento porcentual, el segundo es el equivalente en
milímetros
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En la cuenca del Arenal -ubicada en la
sierra de Guanacaste con influencia climática de la Zona Norte y el Pacífico
Norte-, a pesar del mal estado de las lluvias en el primer trimestre, se
estima que al finalizar el año el balance de lluvias será positivo, no solo a
causa del fenómeno de La Niña, sino también por la
tendencia que se viene observando desde 1995, en que el 60% de los años han
sido más lluvioso que lo normal y el restante 40% han sido normales. En
función de los años análogos y la tendencia decadal, se estima un porcentaje
anual que oscilaría entre el 10 y 30%, esto equivale a una cantidad entre 4000 mm y 4800 mm.
La tabla 2 de los posibles escenarios
climáticos a nivel mensual, muestra que en mayo las regiones relativamente
más lluviosas serán el Valle Central y el Pacífico, mientras que la Zona Norte y la Vertiente del Caribe tienen una posibilidad de
estar secos. Junio se perfila como un mes lluvioso extremo en todo el
Pacífico y el Valle Central, mientras que se pronostica seco para la Vertiente del Caribe. En julio no se observan
anomalías extraordinarias, solo la posibilidad de un veranillo débil en el
Pacífico Norte y el Valle Central. En agosto y setiembre la posibilidad de
fuertes aguaceros o temporales es muy alta en el Pacífico y el Valle Central,
no así en el Caribe y la Zona Norte donde se pronostica
nuevamente un periodo seco.
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MAY
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JUN
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JUL
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AGO
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SET
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PN
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N+
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LL
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N-
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LL
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LL
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PC
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N+
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LL
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N+
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LL
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LL
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PS
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N+
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LL
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N+
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LL
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N+
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VC
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N+
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LL
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N-
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LL
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LL
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RC
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N-
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S
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N+
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S
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N-
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ZN
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N-
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N+
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N-
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N-
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N+
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Tabla 2. Proyección climática mensual hasta setiembre del 2008.
N+ son condiciones normales o lluviosas; N-
normales o secas; LL lluviosas; S seco.
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Respecto a las fechas del inicio de la
estación lluviosa de la Vertiente del Pacífico, todo
indica que se adelantarán con respecto a lo normal. Ya se mencionó que en el
Pacífico Sur las precipitaciones iniciaron en febrero. Este año, a diferencia
de los anteriores, la temporada de lluvias se podría establecer hasta con 30
días de anticipación. En la tabla 3 se muestran las posibles fecha de inicio.
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REGION
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Inicio lluvias 2008
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Normal
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Pacífico Norte
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1-5 mayo
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16-20 mayo
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Valle Central
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26-30 abril
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6-10 mayo
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Pacífico Central
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26-30 abril
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26-30 abril
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Valle General
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22- 26 marzo
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1-5 abril
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Pacífico Sur
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15-19 febrero
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22-26 marzo
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Caribe y montaña
Zona Norte
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16-20 abril
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Llanuras
Zona Norte
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16-20 mayo
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Tabla 3. Fechas probables del inicio de la temporada lluviosa
del 2008.
En el Pacífico Sur las lluvias iniciaron en febrero.
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El clima de la Zona Norte y la Vertiente del Caribe es tal que llueve durante
todo el año, no existe una temporada seca como la que se registra en el
Pacífico. No obstante, se reconoce que hay una disminución de las
precipitaciones entre febrero y abril. En la región de llanuras de la Zona Norte es común que se registre una breve
estación seca durante ese periodo, mientras que en la cordillera y en toda la Vertiente del Caribe sigue lloviendo pero en
bajas cantidades. Se estima que este año el reinicio o aumento de las lluvias
se producirá de la siguiente forma: 16-20 de abril en la región montañosa de la Zona Norte y Vertiente del Caribe y 16-20 de
mayo en la llanura de la Zona Norte (Upala, Los Chiles,
Guatuso).
En cuanto a la temperatura del aire, la
persistencia del fenómeno de La Niña evitará que el 2008
sea un año caliente, todo lo contrario, estará más fresco.
Finalmente, respecto a la temporada de
ciclones tropicales de la cuenca del Atlántico, los pronósticos de la Universidad Colorado State (Estados
Unidos) y College London (Inglaterra) coinciden en que la temporada del 2008
será muy activa, (35% a 50% más fuerte que lo normal), con aproximadamente 15
ciclones (8 huracanes y 7 tormentas). Los años análogos muestran que en la
presente temporada se pueden presentar 3 ciclones en la cuenca del mar
Caribe, al menos uno sería un huracán intenso. Estos 3 ciclones se
registrarían entre julio y noviembre, siendo octubre el mes con la mayor
probabilidad.
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Glosario
1. ENOS: abreviatura del fenómeno El Niño
Oscilación del Sur, cuyas 3 fases son: El Niño, Neutral, La Niña.
2. Anomalía: diferencia entre el valor
actual y el promedio histórico.
3. CEI, Indice Acoplado del ENOS: combinación lineal del índice modificado de
Oscilación del Sur y Niño3.
4. Se entenderá como condición seca aquella
en la que el promedio mensual o anual de lluvia es el 90% o menos del
promedio histórico correspondiente.
5. SSAA: determina aquellos años, en los registros
históricos, que presentaron una tendencia de los parámetros de control del
océano y la atmósfera similar a la del año que se pronostica. Se consideran
las condiciones observadas en los últimos 4 meses y las proyectadas para los
próximos 4 meses con respecto al mes de referencia.
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