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BOLETÍN DEL ENOS
N° 16
16 de Octubre, 2008
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FASE NEUTRA DEL ENOS
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RESUMEN
Existe el consenso
internacional de que desde junio impera la fase neutra del ENOS. Sin embargo,
la circulación atmosférica –en cuenta las teleconexiones en nuestro país-
continúan reflejando características típicas de la Niña. Tomando
en consideración las condiciones actuales y las tendencias recientes en los
indicadores del ENOS, existe muy poca posibilidad de que se forme un fenómeno
del Niño a corto o mediano plazo. Este criterio es apoyado por los modelos climáticos, los cuales
indican que el escenario más probable del ENOS para los próximos 6 meses es
la fase neutra.
Las temperaturas del mar en
el Atlántico tropical norte aumentaron en setiembre, la magnitud del
calentamiento ya alcanzó los niveles que tenía antes del enfriamiento que
hubo a principios del 2008. Se pronostica que domine el patrón estacional y
de variabilidad climática decadal, según la cual las temperaturas continuarán
aumentando y estarán más calientes que lo normal por el resto del año.
Según el corte de setiembre,
el estado climático en el país se ha caracterizado por condiciones muy
lluviosas en toda la Vertiente del Pacífico y el Valle Central, mientras que
está muy variable en la
Zona Norte y deficitario en la región del Caribe. La
perspectiva para lo que resta del año es que continuará muy lluvioso en la
vertiente del Pacífico y el Valle Central, donde es muy probable que la
temporada de lluvias finalice más tarde de lo normal. En la Zona Norte se
proyectan condiciones normales, mientras que en la vertiente del Caribe la
perspectiva es de pocas precipitaciones en noviembre, sin embargo mejorará
posteriormente con condiciones normales a lluviosas.
DIAGNÓSTICO
La
figura 1 muestra el cambio del estado de las temperaturas del mar entre
agosto y setiembre. Nótese que el calentamiento que había en agosto (2°C más que lo normal)
en el Pacífico ecuatorial oriental (región N3 y N1.2) disminuyó en setiembre,
mientras que aumentó el área de enfriamiento en el Pacífico occidental.
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Figura 1. Variación espacial de las anomalías de
temperatura de la superficie del mar en el océano Pacífico tropical entre
agosto y setiembre de 2008. Fuente: CPC/NOAA.
Un
análisis a escala semanal de las anomalías de temperatura en el Pacífico
ecuatorial (figura 2), muestra que ha habido una alta variabilidad
intermensual, por ejemplo entre mayo y agosto el mar estuvo más caliente, sin
embargo empezó a enfriarse en setiembre. Nótese que en la región N34 (la
que se utiliza internacionalmente para definir el estado del ENOS) el
enfriamiento a principios de octubre alcanzó el umbral de ‑0.5°C, es
decir, hubo una disminución de aproximadamente 1°C en 45 días.
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Figura 2. Evolución de las anomalías de la
temperatura superficial del mar en el Pacífico oriental (Niño3 y Niño1.2) y
el índice de oscilación del sur. Fuente: CPC/NOAA.
Contrario a los indicadores
oceánicos, los indicadores atmosféricos continúan mostrando condiciones
similares a la de una Niña, en particular el índice de oscilación del sur
(IOS); nótese en la figura 2 que desde el año pasado han dominado valores
positivos de este índice, lo cual es típico durante eventos de la Niña. Esta es
una razón más por la cual es poco probable que se desarrolle un evento del
Niño en los próximos meses.
En el océano Atlántico (en la
franja tropical norte) las temperaturas del mar manifestaron un leve
enfriamiento en el primer semestre del año, sin embargo desde mayo se produjo
un fuerte y rápido calentamiento (figura 3), a tal grado que el indicador de
setiembre ha sido el más alto desde noviembre del 2006. Este comportamiento
es consecuencia no solo de la disipación de la Niña, sino también del estado
de la
Oscilación Multidecadal del Atlántico, cuya fase actual
favorece que el Atlántico norte en general permanezca más caliente que lo
normal. Nótese en la figura 3, que en comparación con las temperaturas de
hace un año, el actual calentamiento es 1.5°C mayor. El mar Caribe también ya comenzó
a registrar temperaturas más altas que las normales, en setiembre la anomalía
fue de +1°C.
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Figura 3. Variación temporal (arriba) y espacial
(abajo) de las temperaturas del mar en la cuenca del océano Atlántico durante
setiembre 2008.
En Costa Rica el patrón
climático del 2008 se ha caracterizado por condiciones muy lluviosas excepto
en la Vertiente del Caribe. Efectivamente, en términos del índice de la
desviación porcentual acumulada, en todo el país ha llovido más de lo normal
excepto en la Vertiente del Caribe (figura 4). Según la figura 4 y 5, el
déficit acumulado promedio hasta setiembre en la región del Caribe fue de ‑20%.
El mayor déficit (del orden del ‑35%) se registra en la parte sur de la
vertiente del Caribe (Sixaola, Puerto Vargas, Talamanca y Limón).
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Figura 4. Comportamiento de la temporada de
lluvias hasta setiembre del 2008. Desviación porcentual con respecto al
promedio acumulado de enero-setiembre.
En cuanto a la Zona Norte, si bien
el indicador muestra que en promedio ha llovido un 10% más de lo normal, el
cantón de los Chiles ha sido el relativamente menos lluvioso (‑1%).
Este porcentaje parece ser normal debido a que es obtenido de la lluvia
acumulada de enero a setiembre, no obstante un análisis más preciso a escala
mensual (figura 5), muestra que se ha registrado una gran variabilidad en
este lugar, llovió menos de lo normal en: enero, febrero abril, agosto y
setiembre, con un porcentaje medio de ‑30%, siendo febrero y setiembre
los meses más secos. Nótese que este déficit fue temporalmente compensado con
las condiciones lluviosas que hubo entre mayo y julio, lo cual explica el
comportamiento normal del indicador de lluvia acumulada.
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Figura 5.
Desviación mensual (%) de la lluvia en la ciudad de los Chiles (Zona
Norte).
La alta variabilidad que
afecta a las llanuras de la
Zona Norte no solo es a nivel mensual, sino también
espacial, esto por cuanto en la ciudad de Upala (ubicada a 35 km al suroeste de los
Chiles) las condiciones han sido más lluviosas, de hecho es la que presenta
el mayor porcentaje de lluvia acumulada (+35%) en toda la Zona Norte.
En la Vertiente del Pacífico
y el Valle Central las condiciones han estado extremadamente lluviosas,
incluso desde antes que empezara la temporada de lluvias; el balance general
hasta setiembre muestra aumentos del 10% hasta 55% con respecto a los de una
temporada normal (figura 4 y 6). Según los escenarios climáticos mensuales
del Valle Central (figura 6), prácticamente desde febrero han prevalecido
condiciones excepcionalmente lluviosas, lo mismo puede afirmarse del Pacífico
Norte, por ejemplo este mes de setiembre se registraron 660 mm de lluvia en la
estación del aeropuerto Internacional de Liberia, lo cual representa un 85%
más que el promedio normal de dicho mes, además fue el tercer setiembre más
lluvioso de los registros históricos de esta estación.
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Figura 5.
Arriba: Desviación (%) acumulada (enero-setiembre, 2008) de lluvia en
las 7 regiones climáticas (PN= Pacífico Norte; PC=Pacífico Central;
PS=Pacífico Sur; VC=Valle Central; ZN=Zona Norte; CN=Caribe Norte; CS=Caribe
Sur). Abajo: variación mensual de la precipitación en el Valle Central.
Si se comparan las
condiciones de lluvia de este año con las del año pasado, se llega a la
conclusión de que el 2008 es un año más lluvioso que el 2007 en todo el país,
pero particularmente en el Pacífico Norte y el Valle Central.
Finalmente, con respecto a la
temporada de ciclones de la cuenca del Atlántico y mar Caribe, hasta el
momento se han registrado 15 ciclones tropicales (7 huracanes y 8 tormentas),
de los cuales 9 han ingresado a tierra, además 6 se han formado o desplazado
por el mar Caribe. Hasta el momento ninguno de esos fenómenos ha generado un
temporal en el Pacífico. En general estos números denotan una fuerte
temporada de ciclones en la cuenca del Atlántico. En la cuenca del Pacífico
oriental, el número de ciclones ocurridos hasta ahora es de 16 (6 huracanes y
10 tormentas), de los cuales 5 han entrado a Tierra, uno de ellos fue la tormenta Alma, la
cual ocasionó un fuerte temporal en nuestro país.
PRONOSTICO CLIMÁTICO
Congruente con las
observaciones recientes, las tendencias de las temperaturas en el Pacífico
ecuatorial y los resultados de 21 modelos de predicción (dinámicos y
estadísticos), hay un 90% de probabilidad de que no habrá fenómeno del Niño o
la Niña al menos en los próximos 6 meses. El ensemble de estos modelos
(figura 6) muestra que ENOS se mantendrá dentro del rango de variación
normal, con temperaturas ligeramente más frías hasta mediados del próximo
año. Nótese que el grado de incertidumbre aumenta con el tiempo. Por lo
tanto, se estima que el escenario ENOS más probable para finales y principios
de año es la fase neutra.
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Figura 6. Previsión de las anomalías de
temperatura en el Pacífico central (región NIÑO-3.4). Línea azul es el
promedio de 21 modelos, el área amarilla es una medida de la incertidumbre. Fuente:
IRI.
Respecto al Atlántico
tropical y el mar Caribe, de acuerdo con las últimas observaciones y la
tendencia de los últimos 12 años (en particular por el calentamiento global y
el asociado a la Oscilación Multidecadal del Atlántico, AMO por
sus siglas en inglés) apoyaban la hipótesis de que el calentamiento
persistirá y aumentará en los próximos meses.
En cuanto a las proyecciones
climáticas para Costa Rica, se realizaron con base en: modelos climáticos, el
Sistema de Selección de Años Análogos (SSAA) y la influencia climática que
ejercen las condiciones térmicas del océano Pacífico y Atlántico. El SSAA
identificó a 1945, 1996 y 2001 como los años más similares al 2008. Estos
años mostraron una evolución similar al comportamiento ENOS (un evento de la
Niña seguido de fase neutra) y coincidieron con aquellos años en que la Oscilación Decadal
del Pacífico estuvo en la fase negativa y la Oscilacion Multidecadal
del Atlántico estuvo en la fase positiva.
En la tabla 1 se muestra la
proyección por consenso de las metodologías mencionadas. Esta proyección cubre
desde noviembre del 2008 hasta abril del 2009.
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Tabla 1.
Proyección climática mensual hasta abril del 2009. N=normal; LL= lluvioso;
S=seco
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Figura 7. Escenarios climáticos noviembre 2008.
De acuerdo con la tabla 1,
noviembre muestra una fuerte y consistente señal de condiciones muy lluviosas
en todo el Pacífico y el Valle Central. Diciembre será lluvioso tanto en el
Pacífico Central como en el Pacífico Sur. En la Zona Norte
prevalecerán condiciones normales, salvo en enero que será más lluvioso que
lo normal. En la vertiente del Caribe habrá una mejoría gradual a partir de
diciembre, y en enero es probable que el tiempo esté muy lluvioso. En la
figura 7 se muestra el escenario climático más probable para noviembre, donde
persistirá el comportamiento que ha dominado durante todo este año: Pacífico
lluvioso y Caribe seco.
Respecto a la finalización de
la temporada lluviosa en el Pacífico y el Valle Central, es importante
recordar que debido a la situación atmosférica y oceánica imperante, en
particular porque estamos ante la presencia de un año muy lluvioso, y porque
las temperaturas en el mar Caribe y el Atlántico aumentarán, pero
principalmente debido a que no hay perspectivas de un fenómeno del Niño, todo indica que definitivamente el fin de
la temporada de lluvias se va a extender en promedio de una a dos semanas más
de lo normal; la siguiente tabla muestra las fechas más probables para la
finalización de las lluvias.
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Tabla 2. Fechas aproximadas de la finalización de
la temporada lluviosa en la Vertiente del Pacífico y el Valle Central.
De acuerdo con varias
fuentes, en la cuenca del Atlántico restarían por formarse (hasta noviembre)
al menos 2 ciclones más, y el mar Caribe es por naturaleza la zona más
propensa para que se formen esos dos fenómenos.
En el próximo boletín se
actualizarán todas los diagnósticos y proyecciones, tanto las del ENOS como
las condiciones climáticas en el país. También se brindará una perspectiva de
la temporada de frentes fríos.
Definiciones
1. ENOS: abreviatura del
fenómeno El Niño Oscilación del Sur, cuyas 3 fases son: El Niño, Neutral, La Niña.
2. Anomalía: diferencia entre
el valor actual y el promedio histórico.
3. El CEI es el índice
acoplado del ENOS, el cual integra en un solo valor el efecto combina de la
componente oceánica y atmosférica del ENOS. Es una combinación lineal del
índice de Oscilación del Sur y N3.
4. Condición seca es aquella
en la que el promedio mensual o anual de lluvia es el 90% o menos del
promedio histórico correspondiente.
5. PDO: siglas en inglés de la Oscilación Decadal
del Pacífico, sistema meteorológico de gran escala espacial y temporal
(décadas) que regula los ciclos del ENOS.
6. AMO: siglas en inglés de
la Oscilación multidecadal del Atlántico, fenómeno que modula en escalas de
décadas las fases frías y calientes de la temperatura del mar del océano
Atlántico.
7. El SSAA determina aquellos
años, en los registros históricos, que presentaron una tendencia de los
parámetros de control del océano y la atmósfera similar a las del año que se
pronostica. Se consideran las condiciones observadas en los últimos 4 meses y
las proyectadas para los próximos 4 meses con respecto al mes de referencia.
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