Desde 1961 el Día Meteorológico Mundial conmemora la entrada en vigor, el 23 de marzo de 1950, del Convenio por el que se estableció la Organización Meteorológica Mundial y la contribución esencial que los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales aportan a la seguridad y el bienestar de la sociedad. Cada año, las celebraciones se centran en un tema de actualidad.

Hoy no cabe duda que nuestro clima está cambiando y que no se trata simplemente de una hipótesis de futuro: sino que ya es una realidad. Según los estudios, éste -el clima- continuará su seguirá su  variación   en los decenios venideros, a medida que se vayan acumulando en la atmósfera más gases de efecto invernadero que atrapan el calor emitidos por actividades humanas.

El cambio climático está alterando el ritmo natural de las estaciones y está aumentando la frecuencia e intensidad de determinados fenómenos meteorológicos extremos, tales como las olas de calor, las sequías o las lluvias fuertes.

Por ello, dado los cambios actuales (que en cuenta son un anticipo de nuestro futuro) para el presente año 2016 se escogió el lema: "Más cálido, más seco y más húmedo. Afrontemos el futuro".